Brilla con tu propia luz

Existen miles de millones de personas en este mundo, cada uno con cualidades físicas y mentales diferentes. Esa diversidad hace que todo sea estupendo, pues con ello complementamos las habilidades de otros individuos y podemos lograr cosas maravillosas cooperando o interactuando juntos. Para brillar con tu propia luz debes saber cuáles son tus habilidades, tus fortalezas, y llevar tu vida en función de ello.

Suena sencillo, pero lo cierto es que, al nacer, nuestro futuro ya es brillante. A medida que crecemos aparecen limitantes, bien sea heredados por nuestros padres o por el contexto en el cual nos desarrollamos y vivimos. De tal forma que, en la edad adulta, buscamos herramientas que nos ayuden a descubrir nuestros talentos. Si estás embarcado en esta travesía, sigue leyendo, y encontraras unos tips que te ayudarán a encontrar y potenciar tus habilidades personales.

Consejos para descubrir y expandir todo nuestro potencial

 ¿Estás seguro que lo que haces cada día, lo has elegido por tu cuenta y de manera consciente? Particularmente he observado como personas eligen formaciones o carreras universitarias a la ligera, bien sea porque sus padres les han exigido estudiarlas, o simplemente por tener un título en mano. De igual manera, hay personas que dedican su vida a proyectos que no les llenan, terminando por convertirse en personas frustradas sin saber la razón.

Si queremos tener una vida placentera, debemos encontrar nuestras habilidades, y para ello, te sugiero:

Preguntar a tus familiares y amigos

¿Por qué a ellos? Porque son los que están a nuestro lado día tras día, y por ende, nos conocen mejor. Ellos están atentos a cada paso que damos y como lo hacemos, conocen muchos detalles sobre nuestra persona. Por tanto, son ideales para preguntarles qué habilidades o capacidades ven en nosotros. Claro, se debe ser prudente con ello, pues cada persona tiene una opinión que podría resultar subjetiva. Es recomendable preguntarle a una persona cercana que tenga fama de ser extremadamente sincera, honesta y objetiva. De esta manera aseguraremos que la opinión es imparcial y fiable.

Realizar test vocacionales

Los test vocacionales evalúan nuestros intereses, y con ello buscan indicar cuál es nuestra carrera ideal según las cualidades que tenemos. A pesar que son de gran ayuda, solo deben ser tomados como referencia al momento de tomar una decisión. Nunca debe verse como un instructivo al pie de la letra.

Hacer una introspección

¿Quién nos conoce mejor que nosotros mismos? Es prudente y crucial que tomemos el tiempo necesario para conectarnos con nuestro ser, con nosotros mismos, con los anhelos y deseos de nuestro corazón. Podemos ir a un retiro, de viaje o simplemente meditar. Lo que debemos hacer es hurgar en el baúl de nuestros recuerdos, visualizar que acciones y eventos nos hicieron felices al ejecutarlas o participar en ellas en el pasado. Cuando las encontremos, vincularemos cada situación y con ellos nos daremos cuenta de cuáles son nuestras habilidades y que camino debemos seguir.

Probar todo tipo de actividades.

No debemos tener vergüenza de probar cada actividad que encontremos en el camino y nos llame la atención. Si somos personas que aún no encontramos nuestras competencias, es recomendable que nos involucremos en diversas actividades. De esta forma podremos separar las que nos gustan y nos hacen felices de las que no, y así estaremos cada vez más cerca de brillar con nuestra propia luz.

 

¿Cómo sacar a la luz las capacidades que tenemos?

Bien, supongamos que ya encontraste para que eres bueno, ahora surge en tu mente la pregunta ¿Y ahora qué? Es algo normal, pues todos en algún momento entramos en la realidad de la incertidumbre, del no saber qué hacer y como proseguir para obtener una mejora continua. Siendo así, lo mejor que podemos hacer es:

1. Tener claros nuestros objetivos

Sabemos cuáles son nuestras capacidades, pero la cuestión es  ¿para que las usaremos? ¿Cuáles son nuestros objetivos de vida? Podemos ser los mejores en una o mil cosas, pero si no sabemos cuál es nuestro norte, nuestro destino o nuestro objetivo, simplemente perderemos el tiempo. Por ello debemos saber hacia dónde nos dirigimos, como queremos ser recordados, cual es nuestra visión de la vida y donde deseamos estar en el futuro.

2. Busca apoyo en tu círculo cercano

Esta es una parte crucial, pues en ocasiones flaquearemos, y por ello necesitaremos apoyo, una mano que esté tendida y que nos ayude a levantarnos. Debemos además alejarnos de las personas toxicas, esas que siempre están succionando nuestra energía, que constantemente nos marcan caminos incorrectos y que solo buscan que fracasemos.

3. Buscar personas con nuestras habilidades

Recuerdo que en un seminario, el orador dijo una frase que queda bien en este apartado “Águilas andan con águilas, leones andan con leones, moscas andan con moscas”. Quiere decir que, si deseamos mejorar, debemos involucrarnos con personas que posean capacidades y habilidades que sean iguales o similares a las que poseemos, para así potenciarlas. Incorporándonos a lo comunidad obtendremos respaldo, apoyo y además siempre encontraremos a alguien que esté dispuesto a ayudarnos a mejorar.

4. Asistir a eventos

Ser autodidacta es una habilidad increíble y ciertamente es de gran utilidad, pero la verdad es que no todo está en los libros ni todo se encuentra y aprende a través de internet. Hay cosas que solo aprenderemos de un experto cuando vamos a un seminario, vivenciamos o participamos en un curso o en un webbinar. Al interactuar directamente con el mentor, orador o instructor, obtendremos beneficios directos, pues la experiencia le ha enseñado trucos que nos transmitirá de manera directa y acorde a nuestra situación particular.

 

Recomendación final

Los puntos que antes hemos detallado nos serán de utilidad para brillar con nuestra propia luz. Pero hay un dato importante que debemos tener en cuenta y que justamente ha dado de que hablar en estos tiempos. Se trata de trabajar nuestras fortalezas y reducir el enfoque en nuestras debilidades. Si eres bueno en arte pero pésimo en matemáticas, enfoca tus esfuerzos en estudiar arte y deja la matemática de lado, pues evidentemente ¡no es tu pasión!, por tanto: “Ama lo que haces y haz lo que amas”.

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