Coraje y Corazón: ¡Échale huevos a la vida!

 

Índice
7. ¿Por qué no nos atrevemos a intentarlo con todas nuestras fuerzas, a ver qué pasa?

Coraje y Corazón:

¡Échale huevos a la vida!

¿A que me refiero con esto?

¡Abandona tus miedos e inseguridades y LÁNZATE!: CREE en lo imposible y HAZLO posible.

 

Con esto te quiero decir que confíes

en ti y…

– Escribas ese libro que tanto has deseado

– Viajes a ese lugar con el que tanto has soñado

– Dejes el trabajo que tan infeliz te hace sentir

– Apuestes por ti y crea tu propio negocio

– ¡Comienza a crear la vida que de verdad deseas para ti!

 

Muchos nos hablan de la autoestima, del creer en nosotros mismos, “del que no arriesga no gana…”, sin embargo, no nos educan para la TOTAL y REAL INDEPENDENCIA del SER.

El ser humano siempre se encuentra a la espera de ser atendido, sostenido… de tener un proveedor externo. De pequeños, nuestros proveedores eran llamados papá y mamá, de adultos: los jefes y el gobierno…

 

 

¿Qué pasaría si fuera yo mi propio proveedor?

 

¿Y si mi sustento dependiera única y exclusivamente de mí?

 

¿Por qué confío más en el exterior, que en mi propio interior?

 

Permíteme decirte que, para la mayoría de las empresas (por no decir para todas): tristemente, somos un número. Sin embargo, tenemos un miedo terrible a confiar en nosotros mismos y dar pasos de gigante, porque creemos que no podremos afrontar solos el camino ante lo desconocido, sin darnos cuenta, que en vez de luchar y sacrificarnos por nuestros sueños, estamos luchando y sacrificándonos por los sueños de otro.

Cuando hablo de echarle huevos a la vida, hablo de esto:

¡Corazón y Coraje! ¡Valentía y Confianza!

 

 

¿Por qué vivimos vidas que no queremos vivir?

¿Por qué no nos atrevemos a intentarlo con todas nuestras fuerzas, a ver qué pasa?

 

Lo que te diferencia de las personas personal y profesionalmente exitosas, es que han confiado en si mismas y han apostado por su propio proyecto de vida, sin esperar la ayuda de nadie y creyendo fervientemente en sus ideales y en su forma de vivir.

Déjame decirte que, honestamente, confiar en ti mismo no te exime de sentir en ocasiones miedos, inseguridades o incertidumbre, pero te mentiría si te dijese que de eso también trata la vida: de conocerse, de aceptarse y de superarse.

Las personas que han tenido o tienen éxito no dejan de ser tan distintas a ti: todas tienen su propia vida, su familia, sus amigos, sus hobbies… pero ellos y ellas, a diferencia de ti, han sido valientes para dar “el paso”.

 

Echarle huevos a la vida no tiene por qué ser sinónimo de hacer cosas super mega fantásticas, al contrario, tiene mucho que ver con cosas más sutiles pero generadoras de cambio en nuestras vidas. Por ejemplo:

  • Le echas huevos a la vida, cuando te aceptas, te conoces y te amas tal cual eres.

  • Te tornas valiente, cuando defiendes a capa y espada tu vida y tus proyectos de vida, tus valores y tus ideales.

  • Te vuelves cada vez más fuerte, cuando sabes que aunque no puedas elegir tus emociones, si puedes elegir que haces con ellas y te responsabilizas de ti mismo.

  • Te conviertes en un ser increíble, cuando vives conectado contigo mismo, con tu esencia y todo lo que haces está impregnado de lo que eres e irradias por dentro, dándole sentido a tu vida.

  • Demuestras creer plenamente en ti, aun cuando sin saber a ciencia cierta que tus planes podrán salir bien o mal, tomas decisiones y sigues avanzando a pesar del posible caos o momentos de incertidumbre.

  • Creces cada día y te enorgulleces, cuando recoges en soledad todos tus trocitos rotos del suelo, los vuelves a recomponer y sigues adelante, vislumbrando la vida y el camino desde una nueva perspectiva.

 

Sí, señoras y señores,

hay que tener un par de huevos

para vivir así.

Hay que tener coraje y corazón para SER quienes realmente SOMOS y de LUCHAR por lo que verdaderamente QUEREMOS, pase lo que pase.

 

Vivir una vida plena es una decisión que también debemos tomar, y esta decisión, es una decisión radical: no estamos acostumbrados a ver personas que con humildad crecen, tienen éxito y se hacen a ellas mismas, pero luego somos los primeros en criticar o minusvalorar sus propios éxitos, sólo porque en el fondo han tenido más valor que nosotros mismos y eso, nos molesta y nos hiere el orgullo.

 

Aunque te cueste creerlo, todo está en tu mano, en ti y en tu día a día.

Pequeños pasos se convierten en grandes logros cuando se realizan de forma continuada y voluntariosa, salga el sol por donde salga, y esto, es lo que te convierte en un ser extraordinario: en la mejor versión de ti.   

 

¿A qué esperas?

Con Coraje y Corazón: ¡Échale huevos a la Vida!

                       (Traducción: Vive tu Sueño)

 

 

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