¿Soy víctima de las relaciones tóxicas?

Desde que somos pequeños establecemos relaciones sociales, bien sea con nuestros padres, familia, amigos… Y esto lo hacemos porque obtenemos algún beneficio de ello, como alimento, un consejero, un confidente… Aun así, hay veces donde las relaciones funcionan de un modo bizarro llevándonos al estancamiento, o en el peor de los casos, al fracaso. A ellas se les denomina relaciones tóxicas.

La humanidad ha logrado erigirse como la especie dominante en el planeta tierra, debido a la habilidad que posee para adaptar el medio ambiente y, en mayor medida, al hecho de convivir en sociedad. De esta forma, colaborando entre sí, se lograron alcanzar con mayor facilidad objetivos que benefician a toda la sociedad, es decir, el hecho de relacionarnos con otros individuos nos hizo mejores.

Características de las personas tóxicas

Las personas tóxicas son aquellas que se vuelven un lastre en tu vida. Son una carga molesta que no te deja avanzar. Algunas de ellas no tienen objetivos otras sí, pero no les interesa alcanzarlos y justamente por esta misma razón: harán lo imposible por hacer que pierdas de vista tu objetivo y dejes el éxito en un plano tan lejano que incluso te olvides que alguna vez existió.

Las personas tóxicas que cumplen este perfil y de las cuales debes mantenerte alejado son: los perezosos, los negativos, los que siempre están en crisis, los que odian cultivar su mente, los que creen que lo saben todo, los que están a gusto en su zona de confort, los temperamentales, los manipuladores, los envidiosos, los fanfarrones, los orgullosos, los críticos, los que no tienen escrúpulos…

¿Cómo detectar relaciones tóxicas?

A lo largo de toda tu vida tendrás contacto con múltiples personas y solo con un puñado de ellas, tendrás tanta confianza como para darle la bienvenida a tu círculo cercado. Por ello, debes cuidar los detalles de esas relaciones, ya que puedes estar en una relación tóxica sin darte cuenta.

Si sospechas que este es tu caso, te recomiendo lo siguiente:

Observa su comportamiento: ¿Concuerda con el de una persona con principios éticos y morales firmes? ¿Hiere con sus palabras?, ¿Infunde terror psicológico a las personas de su entorno? ¿Llega a usar la fuerza bruta al más mínimo estímulo? Si respondiste “SI” a todas o solo a alguna y/o eres víctima de alguna de las cosas que anteriormente mencioné, entonces estas en una relación tóxica.

Evalúa tus objetivos pasados: Toma una hoja y un lápiz y escribe en él los objetivos que te habías planteado. Luego tacha aquellos que lograste. Ahora toma los objetivos no logrados y escribe por qué no lo lograste. Si resulta que la causa está estrechamente relacionada con esa persona, quizás debas evaluar si debes seguir a su lado o alejarte.

Evalúa la reciprocidad: Toma un lápiz y un papel. Escribe todo lo que has hecho por esa persona. Luego escribe todo lo que esa persona ha hecho por ti. Si ves que existe un nivel de reciprocidad nulo y por el contrario, la balanza se inclina a alguno de los lados, entonces estas en una relación poco sana.

Evalúa tus niveles de energía: Si tus niveles de energía están muy bajos, entonces piensa por qué han llegado a ese punto. Si resulta que has invertido toda tu energía en esa persona, y solo has dejado puntos esenciales para ti (comer, dormir, hacer deporte…) entonces definitivamente estás en una relación insana.

Pregunta a terceros: Escucha o pregunta a las personas que están a tu alrededor. Ellas podrán percibir fácilmente si la persona que está a tu lado te resta.

¿Cómo salir de las relaciones tóxicas?

Deshacerte de esa persona que te causa tanto daño y no te deja avanzar, resulta un desafío mayúsculo, pero no un imposible. Para ello toma en cuenta lo siguiente:

Identifica si estás en una relación tóxica: Para ello puedes usar el punto anterior.

Acéptalo: Aceptar que tienes un problemas predispondrá tu mente al cambio, pues estará más receptiva lo nuevo y tendrás una actitud proactiva.

Evalúa los pros y los contras: Toma lápiz y papel y establece una comparativa de que cosas positivas y negativas trae esa relación. Esto afianzará en tu mente el deseo de cambio.

Evalúa el por qué: Escribe la razón real, el por qué estás en esa relación. En muchas ocasiones las personas están en una relación por compromiso, por miedo al que dirán, por no herir los sentimientos de la otra persona… y la razón extrema por la cual debe continuar en esa relación en realidad, no existe.

Mide tu autoestima: Si está en niveles bajos, entonces comienza a trabajar en ella.

Habla con la persona: Exprésale que has tomado la decisión de terminar la relación y explícale las razones, para dejar todo bien claro y que nadie salga emocionalmente herido.

Aléjate de esa persona: Si la persona toma de manera negativa los rechazos, entonces conviene que te mantengas lo más lejos posible de ella.

Busca ayuda: En casos extremos donde la fuerza de voluntad no es suficiente o por el contrario, el nivel de intensidad de la persona tóxica llega a niveles extremos, lo mejor es buscar ayuda, ya sea con un amigo, un familiar o legalmente (en el peor de los casos).

Recuerda que eres un ser humano, una persona de gran valor y mereces vivir tu vida con libertad y al lado de aquellos que te edifiquen, que te ayuden a levantarte, que estén para ti en las buenas y en las malas. Estar en una relación poco saludable sólo te dará dolores de cabeza y hará que estés amargado hasta el final de tus días. Por ello, para potenciar tu felicidad: toma la decisión de no más relaciones tóxicas.

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