¿Soy workaholic?

Índice
5. ¿Qué causa la adicción al trabajo?

En primera instancia y cuando hablamos del término workaholic, nos referimos a una persona adicta al trabajo. Diversos estudios han llegado a la conclusión de que aproximadamente un 11’3% de la población española sufre workaholic (adicción al trabajo) y según la misma Organización Internacional del Trabajo (OIT) sostiene que el sólo el 8% de la población española activa dedica más de 12 horas al día a su profesión (en este caso, como vía de escape a sus problemas personales) y como es de esperar, acaba repercutiendo irremediablemente en su salud física y psicológica.

 

Las personas adictas al trabajo tienen tendencia a “seguir en el trabajo” aun estando fuera de él, pensando constantemente en él e incluso llevándose tareas a casa para poder acabarlas tras su jornada laboral (incluyendo por supuesto fines de semana), siendo esta tendencia bastante frecuente o habitual. Para “los workaholicsel trabajo es el centro/eje de su vida, restando importancia y tiempo a lo demás (familia, amigos, pareja, actividades de ocio y tiempo libre…), considerando su trabajo o sus propios proyectos personales como su refugio más profundo e íntimo.

 

Existen muchas teorías respecto a los workaholics pero la idea básica de este modo de proceder es que las personas que padecen esta adicción también sufren en silencio, porque de forma paulatina y gradual van perdiendo poco a poco estabilidad emocional debido al continuo desgaste y se convierten en adictos al control y/o al poder en un intento por lograr el éxito.

 

Como cité anteriormente, esto es un proceso que se genera paulatinamente, pudiendo observarse y desarrollarse en el período comprendido entre los 5 y los 20 años, para establecerse (o no) en nuestros hábitos y rutinas de vida. Algo característico es que comienza con una ambición profesional mayor de la media y al ser esta aspiración más alta que el resto de sus iguales, comienza a focalizarse y dedicar su tiempo y esfuerzos (también por encima de la media) en conseguir sus metas y/u objetivos.

 

¿Qué causa la adicción al trabajo?

 

Pese a que en este punto podamos hablar de diversos factores, nos centraremos en los que han sido más comunes:

Padecimiento de problemas económicos (pudiendo tender a manifestar una ambición excesiva por el dinero y/o poder económico)

Alta competitividad (pudiendo partir de sentimientos de infravaloración en la infancia)

Incapacidad para delegar tareas y/o de no poner límites y fin a las demandas externas (jefe, compañeros de trabajo…)

Presencia de rasgos de personalidad tipo A (personas involucradas en tareas diferentes con elevados niveles de estrés y hostilidad)

Falta de organización eficiente (lo que lleva a la acumulación de tareas y sobresaturación laboral)

Ausencia o desconocimiento de estrategias de gestión del tiempo y gestión emocional

Presencia de problemas en el hogar, siendo su trabajo la vía de escape que posponga el regreso (o la permanencia) en casa

Manejo inadecuado de los retos, objetivos y/o metas prefijadas (la persona en vez de crecer personalmente, siente que comienza a entrar en una espiral de trabajo de la cuál no sabe cómo salir)

 

 

 

Existen diversos signos y síntomas al respecto, entre los que citaremos algunos bastantes característicos y frecuentes:

 

  • Síntomas Cognitivos (Mentales): podemos llegar a observar cuadros de ansiedad e irritabilidad, depresión, necesidad creciente por trabajar más o manifestar su deseo de dedicación cuasi exclusiva al trabajo, preocupación desmesurada en relación a su propio rendimiento, sensación continua de agobio o cansancio emocional, posibles sensaciones de vacío emocional y/o infravaloración personal en otras actividades que no sean relacionadas con el empleo, entre otras.

 

  • A nivel Fisiológico (Cuerpo) encontramos cuadros de estrés, problemas de sueño (insomnio) y a largo plazo la posible aparición de hipertensión así como un aumento de la probabilidad de sufrir algún tipo de enfermedad cardiovascular.

 

  • Finalmente, al referirnos al comportamiento (nivel conductual), observamos como los workaholics tienen una necesidad casi compulsiva por realizar diversas actividades laborales (generalmente anotadas a modo de lista de tareas o en sus agendas personales) especificándolas hasta el más mínimo detalle, sin poder pasar largas períodos de tiempo sin trabajar y experimentando en ocasiones ansiedad, inquietud e irritabilidad (entre otros).

 

 

¿Qué puedo hacer si…

“Soy workaholic”?

 “No soy Workaholic, pero conozco a alguien workaholic”?

 

Algunas de las recomendaciones que podría ofrecer para solucionar este problema de adicción al trabajo, es primeramente reconocer la existencia del problema, aceptar que se tiene. Tras ello, establecer un contacto terapéutico para comenzar a trabajar y, en caso de no poder ahora mismo, comenzar contigo mismo(a).

 

¿Cómo?:

– Realiza un inventario de tu persona (incluyendo un análisis en profundidad de tu trayectoria vital)

Establece un programa alternativo de actividades de ocio (deberás cumplirlo conjuntamente con tu pareja, familia, amigos… o incluso actividades en solitario exclusivamente de ocio)

– Deberás comenzar a reducir de forma paulatina el tiempo y horas dedicadas al trabajo, aprendiendo a priorizar lo urgente de lo verdaderamente importante

Practicar técnicas de relajación y respiración y/u otro tipo de actividades que te induzcan ese estado de calma y paz interior

– Empieza a cambiar tus pensamientos y actitudes: destierra de una vez por todas tu perfeccionismo y la idea preconcebida que tienes del éxito

 

Tanto si eres o no workaholic, que este artículo sea motivo de reflexión profunda y de re-educación personal. No pierdas de vista lo verdaderamente importante y es que, entre otras cosas:

Trabaja para vivir,

no vivas para trabajar

La vida es mucho más que eso… 

¡No te la pierdas! 

Porque el tiempo no vuelve

 

Te deseo una ¡¡Feliz y Mágica Semana!!

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