Violencia de Género: ¿Eres víctima sin saberlo?

Índice
1. Violencia de Género: ¿Eres víctima sin saberlo?
2. ¡¡Mi gente!!: NO ES VERDAD QUE…
5. DE VIOLENCIA DE GÉNERO?
5.3. Violencia psicológica:
6. Primeros Signos de Maltrato
9. NO ESTÁS SOLA: ¡¡ESTAMOS CONTIGO!!
9.3. Servicios ofrecidos:

Violencia de Género: ¿Eres víctima sin saberlo?

 

La violencia de género es un escenario diario desgraciadamente en nuestra sociedad que, pese a ser cada vez más visibilizado, son circunstancias que no deseamos mirar. Cuando hablamos de violencia de género, partimos de la base de que afecta principalmente a las mujeres por el mero hecho de serlo, constituyendo un atentado contra su integridad, dignidad y libertad, independientemente del ámbito en que dicha violencia se manifieste.

La violencia de género INCLUYE CUALQUIER AGRESIÓN U ACTO VIOLENTO basados en una situación de desigualdad QUE TENGA COMO CONSECUENCIA UN DAÑO FÍSICO, SEXUAL O PSICOLÓGICO (incluidas las amenazas sobre realizar dichos actos, la coacción o manipulación y la privación de libertad, bien sea en la vida personal/familiar o en el ámbito público). Los maltratadores son selectivos en el ejercicio de la violencia, lo que demuestra que son capaces de controlarse en cualquier otra situación.

 

Hace algunos años a  muchas mujeres

se les decía:

“con la cuchara que coges, comes”

 

haciendo referencia a que por haber elegido a un hombre (si es que tuvieron la libertad y la suerte de haberlo elegirlo) tenían que aguantar “carros y carretas”, olvidándose de su derecho a decidir, a tener voz y voto y a ser libres. Esta dominación del hombre sobre la mujer desemboca en que ésta acabe percibiéndose como débil, inferior y con baja autoestima (“no sirvo para nada”, “no soy nadie”, “es normal que me trate mal”, “me lo merezco”, “no puedo hacerlo sola”…). Asimismo, a esto se le añade la aparición de determinados pensamientos y emociones acompañadas del miedo a denunciar o a hacerlo público (“siento vergüenza al hablar de esto”, “como le explico esto a mi familia”, “que pensará la gente”, “si lo cuento podrá ir a por o por mis hijos”, “que voy a hacer o a donde voy a ir si doy el paso…”).

 

Debemos recordar que la violencia es una estrategia de relación aprendida, no es innata, si fuera innata e inherente al ser humano, todas las personas serían violentas o todas las personas ejercerían la violencia de la misma manera y en el mismo grado. Sin embargo, podemos hacer uso de otras estrategias para/con el otro, por ejemplo: hablamos, negociamos, pactamos, tratamos de comprender el punto de vista de la otra persona y finalmente intentamos llegar a un acuerdo (aunque no obtengamos lo que en principio queríamos).

 

¡¡Mi gente!!: NO ES VERDAD QUE…

 

  • A las mujeres le gusta el abuso (sino marcharían).

  • El maltrato a las mujeres es algo raro y aislado.

  • El maltrato sucede en familias de bajos ingresos o solo en otras culturas.

  • La violencia dentro de la casa es un asunto de la familia que no debe de salir del entorno.

  • No hay manera de romper con las relaciones abusivas.

  • Hombres son violentos consecuencia de su situación personal (adictos a las drogas, desempleados, con estrés en el trabajo…)

  • Cuando una mujer dice ‘no’ quiere decir ‘sí’.

  • Los hombres son de naturaleza violenta.

  • El hombre maltrata porque es un enfermo.

  • Maltratan porque pierden el control.

  • Los hombres maltratadores lo hacen por consecuencia de haber sufrido malos tratos en la infancia.

 

¡¡Abandonemos estas creencias que nada tienen que ver con la realidad!! Para una mujer maltratada,

no es tan fácil como parece:

PONTE EN SU PIEL y EN LA DE SUS HIJOS

 

La Asociación Estadounidense de Psicología señala que la violencia es un comportamiento aprendido, lo que no significa que factores psicológicos o temperamentales no estén relacionados con la manifestación de un comportamiento agresivo o violento, sino que para muchos individuos, la violencia está subordinada a un conjunto de normas socioculturales y expectativas de roles que debe tener una persona en la sociedad.

 

Cualquier tipo de violencia se fundamenta en una relación de poder dónde alguien trata de dominar a la otra persona por la fuerza, contra su voluntad: trata de obligarla a que haga lo que no desea, a que se ruegue y reconozca su inferioridad y dependencia con respecto a quien ejerce la violencia.

En todos los casos de violencia las víctimas pasan por un gran sufrimiento y todas ellas requieren cuidado y atención, y todas las personas agresoras son dignas de su correspondiente sanción penal. 

 

¿Sabías que…

EXISTEN MUCHOS TIPOS

DE VIOLENCIA DE GÉNERO?

 

Cuando hablamos de violencia de género, la mayor parte de las personas sólo se imaginan a un hombre pegando a una mujer, pero no, desgraciadamente implica y abarca mucho más. A continuación, te mostraré los tipos de violencia más comunes que probablemente hayas podido sufrir o conozcas de la alguna mujer que lo haya vivenciado:

 

Violencia Física:

Incluye cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño: golpes, empujones, quemaduras, pellizcos, tirones de pelo, picadas, lanzamiento de objetos, uso de armas, intentos de estrangulamiento, intentos de asesinato, intentos de provocar abortos… El maltrato físico es el más evidente y el más fácil de demostrar; aun así, no es preciso que se requiera atención médica o que tenga efectos visibles en el cuerpo. Es muy probable que empiece con un simple golpe o bofetada.

 

Violencia psicológica:

Incluye toda conducta, verbal o no verbal, que produzca en la mujer desvalorización o sufrimiento:

  • Insultos (expresiones como: estás loca, eres una histérica, ignorante, atrasada, fea)

  • Menosprecios (expresiones como: no sirves para nada, no eres capaz de hacer nada bien, mala madre, ¿si no fuera por mí donde irías?..)

  • Intimidaciones / amenazas (expresiones como: te voy a matar, vete de la casa, te voy a quitar los/las niños/as, te voy a hundir..)

  • Abuso de autoridad ( como por ejemplo: registra tus cosas, revisa tu correo, preguntas cosas como “¿con quién estuviste hoy?”, llegaste 10 minutos tarde…)

  • Falta de respeto (no respeta tus necesidades, sentimientos, opiniones, deseos y manipula lo que dices, destruye objetos de especial valor para ti, ignora tu presencia, te desautoriza delante de los niños/as..)

  • Exige obediencia (no quiere que la mujer trabaje fuera de la casa, no quiere que estudie, quiere que se vista cómo él quiere, le controla el tiempo, le pregunta «¿a qué hora llegas?», le dice “quita esa ropa y te vistes cómo Dios manda”…)

  • Utilización de las hijas e hijos (amenaza con quitarle las/los menores, los amenaza y los maltrata, culpabiliza constantemente a la madre)

  • Castigar con el silencio e incomunicación (el silencio reiterado puede llegar a herir tanto como las palabras)

  • Culpabilizar a la mujer de todo lo que ocurre en la casa de modo que al final ella piensa que es la culpable de todas las situaciones de tensión

  • Mostrar celos (acusar constantemente de ser infiel y coquetear con otros hombres, impedir relaciones con amigos/as y familiares, aislar la mujer de todo su entorno…).

El maltrato psíquico es el más difícil de detectar, dado que sus manifestaciones pueden adquirir gran sutileza. No obstante, su persistencia en el tiempo deteriora gravemente la estabilidad emocional, destruyendo la autoestima y la personalidad de la mujer.

 

Violencia familiar:

Infringida por personas del medio familiar y dirigida generalmente, a las personas más vulnerables del mismo: niños/as, personas ancianas, personas discapacitadas…

 

Violencia doméstica:

Dirigida a la persona o personas que convivan juntas. No es necesario que existan lazos familiares.

 

 

Violencia económica:

Incluye la privación intencionada y no justificada legalmente, de recursos para el bienestar físico o psicológico de la mujer y de sus hijas e hijos o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos en el ámbito de la convivencia de pareja. El maltratador considera que la mujer es incompetente y que no administra bien o gasta el dinero en cosas innecesarias, por lo que no puede tomar decisiones sobre el destino del gasto.

 

 

Violencia sexual

y Abusos sexuales

Incluyen cualquier acto de naturaleza sexual forzada por el agresor o no consentida por la mujer y que abarcan la imposición, mediante la fuerza o con intimidación, de relaciones sexuales no consentidas, y el abuso sexual, con independencia de que el agresor guarde o no relación conyugal, de pareja, afectiva o de parentesco con la víctima. Los abusos sexuales proliferan y se manifiestan en ámbitos cercanos (familiares, amigos…), por eso en ocasiones se vuelve muy complejo visibilizarlos (¿cómo voy a contar que mi “primo/tío/abuelo/amigo de mi padre/madre etc me hace esto? ¿Quién va a creerme? ¿Qué me pasará si lo cuento?)

 

 

Acoso sexual

Incluye aquellas conductas consistentes en la solicitud de favores de naturaleza sexual, para sí o para una tercera persona, en las que el sujeto se vale de una situación de superioridad laboral, docente o análoga, con el anuncio expreso a la mujer de causarle un mal relacionado con las expectativas que la víctima tenga en el ámbito de la dicha relación, o bajo la promesa de una recompensa o de un premio en el ámbito de esta. (“Si accedes a “____”… te aumento el salario”, “Si hoy “____” conmigo, te subo la categoría laboral)

 

 

El tráfico de mujeres y niñas

con fines de explotación

Incluye la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, especialmente de mujeres y niñas, que son sus principales víctimas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, o rapto, o fraude, o engaño, o abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas similares. Independientemente de la relación que una a la víctima con el agresor y el medio empleado.

 

Primeros Signos de Maltrato

Si te sientes identificada con alguna de las siguientes manifestaciones, estás siendo o has sido víctima de maltrato. ¡¡Atenta!!:

Puedes estar sufriendo maltrato si tu pareja o expareja…

  • Te Ignora o desprecia tus sentimientos con frecuencia

  • Te Ridiculiza, insulta o desprecia a las mujeres en general

  • Te humilla, grita o insulta, en privado o en público

  • Amenaza con hacerte daño, a ti o a tu familia

  • Te ha agredido alguna vez físicamente

  • Te aísla de familiares y/o amistades

  • Te ha forzado a mantener relaciones sexuales en contra de tu voluntad

  • Te controla el dinero

  • Toma las decisiones por ti

  • No te permite trabajar y/o estudiar

  • Te Amenaza con quitarte a tus hijos/as en caso de dejarlo

 

Una relación saludable es aquella basada en los principios de confianza y respeto mutuo. Si has iniciado o te encuentras en una relación en la que pesan más el control y los celos y aparecen alguna de las actitudes que cito a continuación, te recomiendo estar alerta y actuar. No permitas esta situación, ya que podría ser el comienzo de una relación de maltrato:

 

  • Él controla tu manera de vestir

  • No expresas tus opiniones libremente, por miedo a la reacción de él

  • Él revisa o tiene acceso a tu teléfono móvil y las redes sociales

  • Continuamente te sientes inferior o menos que él

  • Tu pareja muestra celos frecuentemente

  • Has dejado de salir con tu círculo de amistades porque a él “no le caen bien”

 

María, Creo/Estoy siendo maltratada…

¿QUÉ PUEDO HACER?

 

El primer paso que puedes dar es explicar tu situación a otras personas cercanas y pedir ayuda: Te aconsejo buscar el apoyo de familiares y amistades de confianza para que te apoyen y acompañen en estos momentos difíciles. Si has perdido el contacto con ellos en los últimos tiempos, intenta retomarlo.

Es normal que tengas miedo a equivocarte, que sientas que aún le quieres. A menudo buscamos razones para justificarle (“es celoso porque me quiere”, “perdió los nervios porque tiene mucha responsabilidad”, “si soy buena esposa/pareja él cambiará”, “sé que es buena persona y quiero pensar que todo irá mejor”) o razones para minimizar la violencia (“no fue para tanto”, “solo fue un bofetón”, “esto le pasa a todo el mundo”, “hay mujeres que le pegan palizas, a mi sólo me insulta o me pega de vez en cuando”): Estas creencias son falsas y pueden confundirte, debes saber que tú no provocas ni eres culpable de la violencia y que no hay ninguna razón que la justifique.  Si tu pareja te trata mal y utiliza la violencia, no podrás ser feliz nunca (ni tú, ni tus hijos/as si los tienes), y aunque cueste dar el paso y te de miedo dejarle, con el apoyo de tus seres queridos y de profesionales especializados lograrás volver a quererte a ti misma y a romper con el círculo de maltrato: ¡VOLVERÁS A SER LIBRE!

 

 

NO ESTÁS SOLA: ¡¡ESTAMOS CONTIGO!!

 

A continuación voy a compartirte diversos recursos gratuitos a los que puedes acudir, con el objetivo no sólo de informarte y poder denunciar, sino de cara a tu protección, seguridad y asistencia como mujer víctima de género (INCLUYENDO A TUS HIJOS SI LOS TIENES en estos servicios).

 

En primer lugar, el 016 es un teléfono gratuito de información y asesoramiento jurídico, se encuentra en activo 24h y es un servicio público puesto en marcha por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. En el 016 serás atendida por profesionales especializados en esta materia, atiende en 51 idiomas y tus datos serán 100% confidenciales. (¡¡¡El 016 no se refleja en la factura telefónica!!!). Si eres menor de edad y crees que alguien de tu entorno está sufriendo violencia de género, puedes llamar a ANAR, al teléfono gratuito 900 202 010.

 

Servicios ofrecidos:

  • Atención telefónica y online

  • Atención gratuita y profesional

  • Atención las 24 horas del día los 365 días del año

  • Atención consultas procedentes de todo el territorio

  • Derivación de llamadas de emergencia al 112

  • Coordinación de servicios similares de las Comunidades Autónomas

  • Información a las mujeres víctimas de violencia de género y a su entorno sobre qué hacer en caso de maltrato

  • Información sobre recursos y derechos de las víctimas en materia de empleo, servicios sociales, ayudas económicas, recursos de información, de asistencia y de acogida para víctimas de este tipo de violencia

  • Asesoramiento jurídico especializado, de 8 a 22 horas, de lunes a domingo.

  • Atención telefónica en 52 idiomas: castellano, catalán, euskera, gallego, inglés, francés, alemán, portugués, chino mandarín, ruso, árabe, rumano, búlgaro, tamazight y otros 38 idiomas a través de un servicio de tele-traducción.

  • Derivación de llamadas realizadas por menores de edad al Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes: 900 202 010

  • Derivación de llamadas relacionadas con la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual al teléfono del Ministerio del Interior: 900 105 090

 

Las personas con discapacidad auditiva y/ o del habla pueden comunicarse con el 016 a través de los siguientes medios:

  • Teléfono de texto (DTS) a través del número 900 116 016

  • Servicio Telesor a través de la propia página web de Telesor. En este caso se precisa conexión a Internet. https://www.telesor.es 

  • Teléfono móvil o PDA. En ambos casos se necesita instalar una aplicación gratuita siguiendo los pasos que se indican en la página web de https://www.telesor.es 

  • Servicio de videointerpretación SVIsual a través de la página http://www.svisual.org 

 

En la página Web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad se ha creado una Web de recursos de apoyo y prevención ante casos de violencia de género (WRAP)  , que permite la localización de los recursos policiales, judiciales y de información, atención y asesoramiento, más próximos a tu localidad.

 

Si crees que alguna mujer de tu entorno

puede estar sufriendo violencia de género

¿QUÉ PUEDES HACER?

 

En primer lugar, es importante que comprendas la complejidad de la violencia de género: en numerosas ocasiones son las propias víctimas las que se oponen a denunciar a su agresor por diversas razones, entre las que se pueden incluir el miedo, la culpabilidad, la vergüenza, la falta de redes de apoyo social o familiar o la dependencia económica del agresor. Esta resistencia puede provocar incomprensión en el entorno, por lo que la ayuda que personas cercanas (familiares, amistades, compañeros de trabajo) podáis brindarle es esencial.

Te recomendamos que no la presiones y le hagas saber que estás ahí para apoyarla. Trata de comprenderla y no la juzgues. Intenta hablar con ella de sus sentimientos, del maltrato, del control que ejerce su pareja y de la oportunidad que tienen ella y en su caso, sus hijos e hijas, de empezar a vivir sin miedo y en un ambiente libre de violencia.

Tienes a tu disposición el 016, un teléfono de información y asesoría jurídica gratuita en funcionamiento las 24 horas. Si eres menor de edad y crees que alguien de tu entorno está sufriendo violencia de género, puedes llamar a la Fundación ANAR al número de teléfono 900 202 010.

 

FINALMENTE,

SI PRESENCIAS UN ACTO

DE VIOLENCIA DE GÉNERO…

 

No mires hacia otro lado, ACTÚA: Cuando no haces eco de estos hechos y sin quererlo, SIGUES AYUDANDO A PERPETUAR ESTE TIPO DE SITUACIONES y con ello, el sufrimiento humano y la impugnidad del maltratador.

Tradicionalmente la violencia de género se consideraba un asunto privado en el que ninguna persona externa debía intervenir, sin embargo, hoy en día la violencia de género está considerada como un problema social y es un delito público. Por ello, la ciudadanía tiene la obligación de denunciar a las autoridades, para que se puedan activar los diferentes mecanismos de protección a la mujer y los hechos no queden impunes.

>> En caso de oír o presenciar un acto de violencia de género, ponte en contacto con el teléfono gratuito de asistencia inmediata 112 o al 016, indicando con precisión el lugar de los hechos para que la policía acuda lo antes posible.

 

Recuerda que…

  • Si estás siendo víctima de maltrato, tú no eres responsable ni culpable.

  • El uso de la violencia nunca está justificado.

  • Estas agresiones se repetirán y se agravarán con el tiempo.

  • No estás sola.

  • Puedes contar con la ayuda de especialistas.

 

“SI DUELE, de la manera que sea, NO ES AMOR”

Y tú ¿Eres o Conoces a Alguna Mujer o Niña en esta situación?

 

 

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