Y tú, ¿Eres feliz?

¿Alguna vez te has preguntado… si verdaderamente eres feliz? 

¿Si amas lo que haces? ¿si vives acorde a tus valores?

A veces creemos que somos felices por el mero hecho de tener lo que tenemos, sin embargo, ciertas emociones internas se mueven sin previo aviso pudiendo hacernos sentir desdichados o infelices.

A continuación voy a lanzarte algunas preguntas para remover  un poco tu interior, porque no hay nada más importante que ir donde verdaderamente queremos ir, estar donde verdaderamente queremos estar  y ser feliz donde verdaderamente queremos ser felices.

 

¿Amas lo que haces actualmente?

Amar tu trabajo, ejercerlo con pasión y disfrutar de las obligaciones en él es importante para ser feliz, porque cuando uno hace las cosas amándolas las vive y al vivirlas, las disfruta. No importa cuales estén siendo tus obligaciones, si estás empleado/a  o desempleado/a, lo que importa es que estés siendo feliz hagas lo que hagas y dediques a lo que te dediques. Amar es estar vivo, dirige tu atención hacia lo que amas y permanecerás en un estado de felicidad permanente.

¿En qué inviertes tu tiempo?

Es importante tener presente que tiempo pasado no vuelve, de ahí que “el tiempo vale oro”. El tiempo no sólo está para disfrutarlo e invertirlo en cosas que nos hacen felices, también está para ayudarnos a crear, producir y/o generar con calidad lo que deseemos materializar. ¿A qué cosas le dedicas tiempo? ¿esas cosas te nutren, te aportan o te edifican? o por el contrario mal gastas y/o desprecias tu tiempo regalándoselo a  cualquiera, compartiendo con personas que lo único que vuelcan en ti son sus insatisfacciones personales o sus problemas (entre otras). Permítete y respeta tus “tiempos de calidad”, tiempos que en mayor o menor medida van a aportarte, reconstruirte, sanarte y en definitiva, tiempo que inviertes en ti, en tu felicidad.

¿De qué fuentes te alimentas?

Estamos tan inmersos en los automatismos del día a día que no nos paramos a pensar de qué fuentes nos alimentamos. Si, has leído bien. Estamos en constante interacción con el mundo, lo que nos permite una transferencia de información constante con él y sus gentes.

La televisión, la radio, la prensa, las revistas, internet, las personas (conocidos, amigos, familiares…), atendemos a muchísimas circunstancias de diversa índole sin pararnos a pensar ¿qué me aporta lo que leo? ¿me nutre lo que escucho? ¿esta conversación me carga o me libera? ¿me hace ser feliz? Al igual que debemos ser selectivos con las batallas debemos ser selectivos con nuestra “alimentación energética”: ingiriendo “fuentes saludables de diversa índole” (internet, radio, televisión, etc) que nos nutran y nos hagan sentir más felices y saludables.

¿Nutres tu interior?

Este punto es importante. Muchas veces deseamos un cambio en nuestras vidas, en nuestras circunstancias y siempre esperamos que sea el otro el que cambie, el exterior el que se transforme, sin mirar hacia nuestro interior y comentar por nosotros/as mismos/as. Ahora vuelvo a preguntarte, ¿eres feliz? ¿cómo nutres tu interior? ¿atiendes a sus pensamientos y emociones cuando surgen, sean del tiempo que sean? (enfado, rabia, tristeza, alegría, felicidad…) Observarse es crucial para conocerse, y conocerse es crucial para saber qué nos reporta felicidad, que nos alegra los días, que hace sentirnos vivos/as… Por otro lado, para nutrir nuestro interior no solo vale con escucharnos, también debemos alimentarnos de fuentes saludables que permitan que vivamos de forma equilibrada y adecuada.

¿Lo que haces ahora te acerca a donde quieres llegar?

Con frecuencia estamos llevando a cabo distintas actividades y/o acciones sin sentido, aunque en primera instancia no podamos verlo. Tenemos sueños, inquietudes, deseos… pero sin embargo las acciones del presente no se dirigen en esa dirección, haciéndonos sentir perdidos/as si nos descuidamos y nos desviamos del camino. Ahora lo crucial y honesto por tu parte es contestar a ¿lo que haces ahora te acerca a donde quieres llegar? Llámalo sueño, deseo, inquietud, “ganas de”… da igual el concepto o como quieras llamarlo. El foco de atención debe estar en tus acciones, tus acciones dirigidas paso a paso para alcanzar tus metas, tus objetivos, tus fines. Ese paso a paso superando cada obstáculo también te hará sentir más feliz, porque sabes que tu esfuerzo dará sus frutos poco a poco, hasta llegar a la culminación y concepción de tu objetivo final.

¿Qué sueños te quedan por cumplir? ¿cuántos has cumplido?

Es importante que reconozcas tus logros ya conseguidos, las cosas que con tanto esfuerzo has sacado adelante y has hecho realidad. Nada se hace sin que antes se imagine, así que atrévete a soñar despierto, a movilizarte en pos del sentir de tu corazón. Haz un recuento de todas las cosas que has conseguido por mérito propio a lo largo de la vida y te darás cuentas de que son mucho más de lo que crees. Soñar e ilusionarse es tan importante como respirar para vivir: “sin sueños, no somos nada”. ¡Atrévete a soñar y a hacer su sueños realidad! pero antes, se honesto/a contigo mismo/a y pregúntate: ¿Estoy siendo verdaderamente feliz?

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